VENGO ANTE TÍ, SEÑOR JESÚS,
CON MI HISTORIA DE PECADO,
CON CANSANCIO Y CON FATIGA,
CAMINOS EQUIVOCADOS;
Y CON SED, INSATISFECHO,
TANTOS POZOS AGOTADOS,
TANTAS AGUAS EMBARRADAS,
TANTO RÍO ENVENENADO.
VENGO ANTE TI CON MI CEGUERA,
TUMBOS EN CADA FLANCO,
CON UNA TRISTEZA OSCURA
Y VACÍO ACUMULADO.
VENGO ANTE TÍ CON MIS HERIDAS,
SORDO DOLOR ENTRAÑADO,
DOLOR DE HERIDAS DE MUERTE
Y UN TRATAMIENTO DE ENGAÑO.
ME RECOMIENDAN CALMANTES
Y QUE OLVIDE LO PASADO,
QUE VIVA CADA MOMENTO
ENTRE EMOCIONES Y CANTOS.
NO PUEDO DE TI OLVIDARME,
MI JESÚS CRUCIFICADO.
SÓLO TÚ ME PUEDES DAR
LA ALEGRÍA Y EL DESCANSO.
SÓLO MI SED SACIARÉ
CON AGUAS DE TU COSTADO.
MI CEGUERA HAS DE CURAR
CON COLIRIO ENAMORADO.
VIDA NUEVA ME HAS DE DAR
SOLO CON TU ALIENTO SANTO.
Hola Agnus.
ResponderEliminarQue bella Poesía dedicada a nuestro Jesús que primero fue Crucificado,
para después ser Jesús Resucitado.
Y ahí es nuestra esperanza.
Besos, Montserrat